Comunidades Emergentes - Paradigmas Equivocados. Una visión desde adentro

Actualizado: 25 de nov de 2020


Por Rafael Talmi




Amables lectores:


En Colombia mucha gente tiene un despertar espiritual hacia la Toráh. Hoy día vemos grupos, que se organizaron en comunidades con sus sinagogas. Y ha sido admirable ver que sus procesos de conversión se hicieron con un verdadero corazón circunciso.


Este fenómeno que tuvo su crecimiento hasta hace un par de años, en algunas partes con dificultades se mantiene, van en franco retroceso, o desaparecieron. ¿Por qué? Obviamente por nuestros errores, incluidos los míos. Pero este aprendizaje de ensayo y error, muy necesario por cierto, vale la pena analizarlo y aprender las lecciones de la experiencia hasta ahora adquirida.


Al mencionar uno que otro Paradigma Equivocado, solo pretendo un cruce de ideas que nos pueda llevar a una introspección constructiva.


1. Falta de una visión de futuro individual y comunitaria.

Las sinagogas son, entre otras cosas, centros de estudio. Es muy importante enseñar a sus miembros a definir y construir un Propósito en la Vida individual, para luego plantear un Proyecto Comunitario. ¿Como pretender consolidar tu Comunidad, si tu mismo no sabes de dónde vienes, donde estas y a dónde vas.? Porque, si lo que quieres es irte a vivir a Israel, apague y vámonos, no sigas leyendo este artículo. Pero una vez traces tu camino, al menos con tus retos espirituales, define una Visión de Futuro para tu Sinagoga, ponte metas, y trabaja arduo por ellas.


2. La Unidad.

Es clave la unión en la sinagoga y entre sinagogas. Nos separamos por todo. Hay mal contadas más de 40 comunidades nuevas o grupos en el país; pero, ¿cómo hacemos para unirnos? Por más de 15 años aprendimos, que solo religiosidad, no es lo que nos une. Cada uno busque tener un corazón tierno, y eso solo lo consigues si estudias y aplicas en tu vida los Secretos del Cielo. El verdadero pegamento para unirnos es la kabaláh.


3. El ´chip mental´.

No se vale ser judíos conversos con mentalidad de la religión anterior. Cambia el ´chip´. Resetea tu mente y adquiere un nuevo chip mental. Aprende a creer, pensar, y actuar como judío, y dale a tu Comunidad una organización judía.


4. Comunidades aliyáh-lizadas.

La ilusión de la Aliyáh a Israel se convirtió en un enemigo interno y en una fábrica de frustración y desasosiego. Es la zanahoria que le pone adelante el jinete al burro. Es fundamental, es urgente ´des-aliyah-lizar´ las Comunidades Emergentes.


Las sinagogas son fundamentales y fueron hechas para llevar una vida judía integral y comunitaria en Colombia, no para mandar judíos nuevos a Israel. Veo a muchos amigos conversos angustiados porque la Sojnut no les aprueba la Aliyáh. No te humilles forzando algo a lo que ya te dijeron que NO.


Es D-os quien te lleva en Aliyáh a Israel. La Sojnut, el Mininterior Israelí, o cualquier ONG son solo Sus instrumentos. Olvídate de la Aliyáh, concéntrate en consolidar tu Comunidad, aprende mucha Toráh y Kabaláh, … y verás que EL te abrirá de par en par las puertas del actual estado de Israel, y te llevará a vivir allá como es tu deseo.


5. El ´reconocimiento´.

Creer que la validez y reconocimiento de nuestras comunidades nos la da alguien externo, VGr. funcionarios de la Sojnut, o del Gobierno Israelí, o cualquier otro. Eso no es verdad. Tu consolida tu comunidad, llévate bien con D-os, que EL hará que todo el mundo judío te reconozca.


6. Religiosidad.

Ser judío es ser heredero de la Sabiduría de la Toráh. Pero es también Conciencia, crecimiento espiritual, Sabiduría, virtud, corazón tierno, cultura, patria, historia, idioma, tradición, educación continuada, … es Proyecto de Vida. No es solo religiosidad.


7. Ingreso a las Comunidades tradicionales.

Hay que aprender del refrán popular que dice ´no vayas a donde no te invitan, no estés donde no te quieren, y no insistas en algo que ya te dijeron de mil maneras que no´. No necesitas buscar ingresar a una Comunidad tradicional, no te van a recibir, te darán un portazo en la cara, te van a tratar mal, no te reconocerán ni aceptarán tu conversión. Déjalos tranquilos. Ellos ya hicieron su trabajo al crear y fortalecer sus comunidades. Ahora tú has la tuya, y en una tarea que no importa si tarda más de una generación, construyamos en el camino puentes de unión con nuestros hermanos judíos nativos.


8. La Kabaláh está prohibida.

Los 4 niveles de interpretación de la Toráh conocidos con el acrónimo de פרדס - PARDÉS Arboleda, o Paraíso, como el Gan Éden, se refieren a: פשה – PESHA la parte literal; רמש - REMESH las alusiones; דרש - DRASH las historias; y סוד - SOD la kabaláh. Si a los estudios de la Toráh le quitas el SOD, la Kabaláh, te queda פרד - PÉRED, mula. Se refiere a que la mula es estéril. Hoy en día nuestras comunidades no dan frutos, son estériles. Por ello, trabaja duro para consolidar tu comunidad, y con plena libertad estudia kabaláh, para que sea fecunda y de frutos para tus futuras generaciones.


9. La riqueza es para los nacidos judíos

No es verdad. La Toráh es la que enriquece. Solo es cuestión de tiempo para que la riqueza llegue también a los miembros de las Comunidades emergentes y tengamos las Sinagogas más bellas del mundo.


10. La Halajá

La Halajá nos fue dada para saber cómo cumplir mitzvot y no para fusilar al otro a punta de ´halajazos´. Quienes se creen ser los jueces Justicieros de la Halajá son los mayores responsables de la destrucción de comunidades. Son erev rav expertos en destruirlas; inclusive, hasta hacen parte de las directivas. Una dama se quejaba de ser víctima de la ´Liga de la Justicia de la Halajá´ por algún pequeño cambio en su vestir. Esta misogenia, más común de lo que imaginamos, proviene de una santurronería que pretende ocultar el odio al otro, al querer aplicarle según conveniencia del justiciero, normas halájicas que ni el mismo estuviera en capacidad de cumplir.


Hay que tener la virtud para comprender y respetar el proceso del otro. La Halajá es una formidable herramienta para tu crecimiento espiritual; no la justicia del odio.


Quizá alguno pudiera pensar que me excedí en algún punto, que me quedé corto, o que me faltó algún otro. Eso no importa. La verdad, tenemos grandes aciertos en las Comunidades Judías Emergentes en Colombia, y lo realmente importante es lo que podemos aprender de las lecciones y la experiencia vivida, y entender, que estos paradigmas equivocados, han sido nuestros verdaderos enemigos internos y ciertamente nos han hecho mucho daño.

A corregir ... y pa´lante! …

RAFAEL TALMI

Presidente

Fundación ETZ HAJAIM de Colombia.

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