Emergiendo, sumergiéndose y volviendo a emerger (Parte 2)

Actualizado: jun 28



Por David Behar

En julio de 2013, Shavei Israel nos da la gran noticia que contrataron al Rabino Marcelo Simón Yechua, para encargarse de la educación y organización de las nuevas comunidades. En septiembre 13 llegan a Colombia el Rabino Marcelo y su esposa Emilia Duca y las ilusiones prosperan.


Este correo de un comunitario deja traslucir los sentimientos del momento:


“Los seres humanos necesitamos motivaciones para avanzar. No nos movemos porque si, sino en la consecución de algo.

Para el caso de las comunidades ACIC y sus familias que la conforman, hay toda una serie, casi infinita diría yo, de información en la red y a un costo muy bajo o mínimo sobre cualquier tema incluido sobre judaísmo. Si miramos con objetividad, la mayoría hemos aprendido por internet una gran cantidad de conceptos sobre judaísmo y religión judía de manos de rabanim ortodoxos. La tarea es que todo ese aprendizaje requiere ser ordenado, fijado conceptualmente y llevado a la práctica de forma adecuada.

Pero ¿para qué?

Ahí es donde se requiere y está la motivación. Y es ahí donde aparece el espíritu que nos llevó a definir la visión de futuro de la ACIC.

He expresado que además de los sentidos físicos (visión, oído, olfato, gusto, tacto) los seres humanos tenemos una especie de "sentidos espirituales" equivalentes, V.Gr. el sentido de ser, de pertenecer, de crecer, dar, y de significado.

Pues bien, el candidato a converso quiere "ser" judío, quiere "pertenecer" al pueblo de Israel, quiere "crecer" espiritualmente dentro de él, quiere "dar" de si en su nueva condición de judío y quiere que su nueva vida tenga "significado" porque la que tenía era vacía.

Por eso buscamos una conversión. Y es tan grande nuestro anhelo, y tan pocas o nulas las oportunidades que brinda el mundo judío, que recurrimos a la primera opción con el primer Rabino que aparezca en nuestro horizonte, aún a sabiendas que esa opción es incompleta.

Y entonces vienen las decepciones.

Hoy en día, esta es la realidad de nuestra situación en las comunidades miembros de ACIC.

Nuestro regocijo con la afortunada aparición del Rabino Eliyahu Birnbaum, Michael Freund y Shavei Israel es porque lo vemos como nuestra oportunidad de que "se complete" nuestro ciclo de ingreso al universo judío. Y esa es una motivación. Rab Birnbaum lo explicaba; las conversiones que la mayoría tienen, nos hacen aceptables ante D-os, pero falta ante el pueblo, ante la Rabanut, y aún, ante el Estado de Israel.”


Y así empezamos un año lleno de dificultades.


Las nuevas comunidades sobrevivían con muy escasos medios y pedirles recursos para sostener al Rab Shimon con su esposa fue una tarea muy complicada. Sin el concurso de Jack y Frida en sus hoteles, creo que no lo hubiésemos logrado.


La idea era que el Rabino permaneciese un mes en cada comunidad. Para estas tener un Rabino en sus Sinagogas era casi surrealista. Así, el rabino conoció los miembros de cada comunidad, sus virtudes y sus carencias, los apoyó y preparó en su vida diaria como judíos para ser competentes al momento de presentarse ante el Beit Din, aportado por Shavei Israel. La premisa principal era que no se cobraría por las conversiones, solo los gastos técnicos.


Siempre en la asociación consideramos que querer pertenecer a nuestra religión conlleva una serie de sacrificios económicos como mantener una alimentación Kosher y conseguir material litúrgico. En ese momento nos preocupaba el tema de obtener un Beit Din competente que abriese las puertas de la Sojnut.


Para marzo del 2014 ya veíamos una luz en el camino y la ilusión de empezar a abrir carpetas con los proponentes. A pesar de las dificultades empezamos a vivir una época fascinante, las nuevas comunidades empezaban a confiar en la nueva interlocución y con enormes esfuerzos empezamos a compartir de varias Hajnasat Sefer Torah en diferentes comunidades como las de Barranquilla, Cartagena, Cali, etc. En Medellín, Cali y Bogotá ya se planteaba la posibilidad de construir Mikves.


En agosto, gracias sobre todo a la colaboración del Dr. Roberto Cudriz entregamos a ACIC los estatutos que la regirían. En esta época se fractura la comunidad de Cartagena por diferencias irreconciliables en cuanto a los estatutos se refiere. En lo personal fue uno de los eventos más dolorosos del cual poco comenté. La consecuencia final fue la separación en dos comunidades.-


Para el 14 de julio de 2013, Shavei Israel nos informa que van a traer a Colombia un Beit Din para realizar las primeras conversiones. Era una enorme noticia, 40 de nuestros correligionarios cumplirían con su sueño. Era una cifra pequeña pero teníamos que arrancar. El Beit Din estaba encabezado por el Rabino Abraham Palti de México y como anécdota, dos días antes de su llegada se nos informó que, por problemas de salud, no podría venir.


Imagínense el desasosiego al ya tener todo preparado y los proponentes en Bogotá después de haber viajado desde diferentes ciudades del país. Si el stress se mide de 1 a 10 estábamos con uno de 20, la solución fue que un médico estuviese a su disposición 24 horas al día y presencialmente un enfermero. Betzalel Zawadi (uno de los principales jazanes de las nuevas comunidades) enfermero de profesión, nos salvó en esa ocasión, brindándose a permanecer con el Rabino.


Quienes no han participado de una conversión debo decirles que es una de las ceremonias más emotivas que puedan conocer, aún más en familias que llevaban cerca de 10 años y más tr