In Memoriam - Laura Weinstein


En otra oportunidad me permitiré escribir nuevamente sobre ella, pero por hoy, comparto este pequeño homenaje a una gran persona.



La siguiente nota y entrevistas fueron resultado de los éxitos de la quinta versión criolla de Limmud realizada el 1 de marzo de 2020. El tema de sexualidad y género ha sido un componente importante del proyecto, y desde el principio fue una meta personal lograr organizar esto que finalmente se concretó con el último evento en marzo pasado.



BeiT GuiMeL: -La Casa Gay- o Bisexuales Transexuales Gays Macondo Lesbianas


Con los años, fui queriendo ser más religioso, pero terminé bastante apático en temas de la divinidad. En temas económicos, cada vez me siento más identificado con el capitalismo, pero moderadamente regulado. En temas políticos bailo indiferentemente entre derecha, izquierda y centro. Pero en temas sociales pasé de ser godo a ser bastante liberal. Viajes, libros y la vida misma me han llevado a sentirme tranquilo en ese bando, sin ser postmodernista, posición que me molestaría.

Eventualmente, ver a uno de mis más queridos amigos salir del closet a una edad ya madura, y atravesar un penoso y doloroso camino, curó cualquier rastro de homofobia y transfobia que podía quedar en mí. Por eso he escrito varias columnas en Hashavua sobre este tema, queriendo usar el foro para generar un sano debate y abrir las puertas de nuestras comunidades a este segmento demográfico que se mantiene prácticamente escondido y excluido.


Ver a uno de mis más queridos amigos salir del closet a una edad ya madura, y atravesar un penoso y doloroso camino, curó cualquier rastro de homofobia y transfobia que podía quedar en mí.

Si nos vamos con tan solo un 5% de la población (el rango más bajo posible a nivel mundial), tendríamos al interior de las comunidades de Bogotá al menos unas 125 personas no heterosexuales y casi otro tanto en el resto del país. Dudo que cualquiera de nosotros podamos identificar al 5% de ellos. Son personas que se crían al interior de nuestras familias e instituciones y que en pocos casos han podido desarrollar abiertamente sus vidas, como lo hacemos los heterosexuales. Muchos optan por alejarse de la comunidad, emigran, viven vidas encubiertas con cónyuges e hijos y algunos terminan sus vidas trágicamente. Son pocos quienes temprano en sus vidas, o tarde, dan el valeroso paso de vivir con tranquilidad y abiertamente su sexualidad. A ellos los saludo con admiración.


Por iniciativa de un rabino, quien admiro mucho pero ya no está en Bogotá, nos reunimos hace unos seis años para hablar sobre el tema y buscar canales que llevaran a integrar plenamente a esta gente al seno comunitario. El camino ha sido muy lento, en buena medida porque ni él ni yo somos gay, y porque los pocos gays que conocemos han sido reservados para dar los debidos pasos, seguramente con suficiente razón.

En Limmud tomé a pecho el tema y encontré ahí el espacio ideal para traer a la escena comunitaria las charlas del caso, ir desmitificando el tema y poder brindarle la confianza a los directamente interesados para mostrarse orgullosamente judíos y orgullosamente LGBT. El primer año presentamos un documental sobre la primera comunidad gay en Buenos Aires, seguida de un sano debate al que asistieron muy pocas personas. Un pequeño gran triunfo. El año pasado trajimos de México a uno de los fundadores de Guimel (Gay México Lesbians, de donde adaptamos el nombre criollo de nuestra organización comunitaria LGBTI). Elie Nassau pudo presentarnos su vida y el génesis de su organización. De ahí surgió un controvertido artículo en la muy ortodoxa Panamá, en prensa nacional, y que le generó inmerecidas críticas a su valerosa autora. Dos grandes triunfos más.

En la pasada versión de Limmud, no solamente tuvimos a una esposa presentar a su esposa expositora, sino que, entre los stands de instituciones comunitarias, tuvimos el privilegio de presentar en sociedad a Beit Guimel. Sea este el paso definitivo para que esos cientos de gays, lesbianas, trans y bisexuales judíos comunitarios se puedan sentir bienvenidos en casa y que, paso a paso, todos sepamos aceptarlos felizmente como miembros activos de nuestro medio.

A continuación, les comparto la primera parte de una entrevista a tres personas. Primeramente, están Ana Leiderman y Michael Lacher quienes han logrado posicionar el tema de adopción para parejas del mismo sexo en Colombia. También está Laura Weinstein, mujer Trans, directora ejecutiva de la Fundación GAAT, y líder del movimiento LGBTI colombiano, presidente el grupo latinoamericano judío que los aglutina y representante para el hemisferio occidental del Congreso Mundial de Judíos LGBT.


Ana Leiderman

¿Por qué hasta ahora no hay un grupo LGBTQ comunitario?

Porque somos muy pocos.

¿Tienen espacios extraoficiales para reunirse a nivel comunitario?

Como ya nos conocemos y somos amigos, nos reunimos sin necesidad de un grupo oficial.

¿Cuántos pudieran ser en Bogotá? ¿Y en Colombia?

Vivo en Medellín, no sabría.

¿Cuántos se conocen entre sí?

En Medellín diría que el 90%

¿Pueden acudir a algún portal para encontrar parejas?

No existe portal.

¿Un gay tiene futuro dentro la comunidad colombiana?

No hay ninguna posición oficial en la comunidad de Medellín, nos hemos hecho camino cada cual. Es más fácil para los que venimos de familias que son parte de la comunidad desde hace muchos años, pero más difícil para los que llegan. Las cosas son "según el marrano".

¿Qué buenas experiencias puede relatar?

Aceptación de mi pareja y mis hijos en el colegio Theodoro Herzl.

¿Qué aspira sea el resultado de su primera participación visible con Guimel Colombia?

Que se pronuncien las comunidades para saber con qué apoyo contamos y dónde hay que trabajar.

A pesar de ser conocido que soy judía y que el caso fuera divulgado ampliamente por los medios, ninguna comunidad se pronunció durante los 7 años de litigio en los cuales logramos la adopción por parte de parejas del mismo sexo. Cero apoyo por parte de las comunidades. Ni privado ni público. Esto nos muestra que mas que bienvenidos, somos tolerados en la mayoría de las comunidades de Colombia.

Continuará la próxima semana…

BeiT GuiMeL – La Casa Gay- o Bisexuales Trans Gays Macondo Lesbianas

Segunda Parte.

La semana pasada les compartí sobre la génesis del primer grupo LGBTI para servir los intereses de nuestros comunitarios. A continuación, les comparto las entrevistas a Michael Lacher y Laura Weinstein. Muchas de las respuestas me han sorprendido; claramente hay mucho por hacer.

A título personal, y seguramente hablando en nombre de quienes están o pudieran estar afiliados a Beit Guimel, quiero hacerle un llamado a nuestras instituciones para que aborden de frente el tema y den un paso claro para integrarlos. No quisiera escuchar que los miembros de Beit Guimel, como cualquier otro comunitario más, bien pueden acercarse a cualquier institución, afiliarse y participar de lo que nuestras comunidades ofrecen. Es el momento para que la institucionalidad actúe con la elegancia y responsabilidad comunitaria que este tema merece.

Michael Lacher.

¿Por qué hasta ahora no hay un grupo LGBTQ comunitario?

Por cuestiones de tamaño. Siendo una comunidad de unos pocos miles de judíos dispersos en Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, entre otras ciudades, aún no existe un número significativo de población LGBTQ fuera del closet que permita un grupo de fuerte presencia institucional.

¿Tienen espacios extraoficiales para reunirse a nivel comunitario?

Los espacios los arma cada cual. Y, evidentemente, existen eventos, dentro de los marcos de la diversidad.

¿Cuántos pudieran ser en Bogotá? ¿Y en Colombia?

El asunto con el censo de la comunidad LGBTQ judía es que, para ser parte, debes estar fuera del closet y muchos no lo están; así que es mera especulación aseverar un número, pero siguiendo los promedios mundiales, un 10 %. Sin embargo, vivimos en una sociedad civil que tiende a ir, de a poco, eliminando etiquetas y comprendiendo que el género y la sexualidad son fluctuantes y construcciones socio culturales.

¿Cuántos se conocen entre sí?

Ni idea.

¿Pueden acudir a algún portal para encontrar parejas?

Sí, jdate.com tiene una opción para definir qué buscas en cuanto a género y orientación sexual.

¿Un gay tiene futuro dentro la comunidad colombiana?

Sí, como un no gay. Los judíos que no forman parte de la población LGBTQ pueden también sentirse relegados por distintos motivos, ya sea por ideología religiosa o por origen étnico. Es claro, sin embargo, si las instituciones no abarcan el tema abierta y activamente, éstas les perderán por no tener un marco de contención o aceptación.

¿Qué buenas experiencias puede relatar?

Cualquier evento que se da entre miembros de una comunidad, una cena de Shabbat, por ejemplo, pero es cuestión de los integrantes de la misma, no de la institución en sí.

¿Qué aspira sea el resultado de su primera participación visible con Guimel Colombia?

Que ayude a quienes no han podido salir del closet (muchos, muchos) a vivir su judaísmo y su identidad sin problemas de compatibilidad.

¿Son bienvenidos abiertamente en alguna comunidad colombiana?

Aquí toca hacer una diferencia entre la comunidad y las instituciones. En Colombia ninguna sinagoga tiene actividades específicas para la población LGBTQ, ninguna junta directiva se manifiesta explícitamente a favor de integrar activamente judíos y judías queer en cargos religiosos. Las instituciones pueden decir que no tienen problema con la participación de nuestra población y se amparan en términos halájicos que, claramente no prohíben a una persona LGBTQ a ser parte de una comunidad, pero sí condena su comportamiento. O ¿acaso en alguna sinagoga se ha celebrado una boda gay? ¿O un bar o bat mitzvá de una persona trans? No, en absoluto. Y esto se debe que la postura oficial institucional es de status quo, contrario a la que el Estado ha ido teniendo, de integración activa y concreta de la población. Sin embargo, los miembros de la comunidad (no todos) son quienes se encargan de dar bienvenida a nivel personal. Las instituciones judías colombianas están aún muy lejos de integrar a la población LGBTQ, sin que esto signifique que haya persecución. Sin embargo, no alcanza con sólo “permitir” ser parte o rezar, sino activamente apoyar los eventos comunitarios que integren plenamente a todes sus integrantes.

¿Dónde hay organizaciones en Latinoamérica?

Argentina, Brasil y México. Nuevamente, aquí se ve el tema de la cantidad. Estas comunidades son las más grandes de la región y, por lo tanto, con mayor cantidad de población LGBTQ, donde se han podido organizar y, en algunos casos, contar con el apoyo local e internacional del Congreso Judío Mundial. Si las instituciones judías colombianas quieres ser boyantes a largo plazo, estarán obligadas a aggiornarse rápidamente e invitar de forma activa a una participación plena a todos los judíos que viven en esta hermosa tierra.

Laura Weinstein.

¿Por qué hasta ahora no hay un grupo LGBTQ comunitario?

Considero que tiene que ver con varios factores, primero hay miedo de expresar quien se es y lo que se siente, esto por temor a perder lo que se tiene o sentirse que hablar de su orientación e identidad de género les puede traer rechazo, ya que no es nada fácil asumirse y menos hablarlo. Lo que hace que muchas personas prefieran vivir sin nunca decirlo, en soledad y con mucho dolor. Por otra parte, la comunidad es una comunidad muy pequeña, donde pareciera que esto de ser LGBT es de otros y no pasa entre nosotros, eso hace difícil conformar un grupo LGBT dentro de la comunidad.

¿Tienen espacios extraoficiales para reunirse a nivel comunitario?

Claro, como hay dentro de la comunidad, hemos construido nuestros propios espacios, es así que con algunas y algunos nos juntamos para shabat, las fiestas y en mi caso hasta para tejer con mi amiga Rebeca, eso nos hace sentir juntos y que no estamos tan perdidos en el universo, lo que hace que de una o otra forma nos sintamos juntos y juntas.

¿Cuántos pudieran ser en Bogotá? ¿Y en Colombia?

En realidad, no podría dar un numero, pero podría decir que un 10% de la comunidad es LGBT. Por favor no se asusten, esta cifra es la que da la OMS para hacer un calculo estadístico de cuanto es la población LGBT en el mundo.

¿Cuántos se conocen entre sí?

Tampoco podría dar un número, pero sí sé que somos varios y varias en el país.

¿Pueden acudir a algún portal para encontrar parejas?

Existen muchos, pero no conozco de algo uno exclusivo para judíos LGBT. Aquí debo aclarar algo, yo evito el uso de estos medios ya que es importante que se entienda que no es lo mismo ser lesbiana, gay, bisexual que ser una persona trans, cada una de estas siglas tiene unas necesidades especificas. Las personas trans tenemos una carga de prejuicios más alta, somos más excluidos y la gente conoce menos de quienes somos, esto ya hace que encontrar pareja sea mucho más difícil. Hablar de lo trans ya da para toda una entrevista.

¿Un gay tiene futuro dentro la comunidad colombiana?

Debería ser, también debería serlo para una lesbiana, un bisexual o cualquier persona trans, cisgénero o heterosexual.

El tema aquí más que pasarle la pregunta al individuo con una orientación sexual o identidad de género diversa, deberíamos es preguntarle a las comunidades e instituciones si todos aquellos que no nos hemos sentido bien recibidos y acogidos tenemos futuro dentro de sus instituciones y en la comunidad.

¿Qué buenas experiencias puede relatar?

Hay varias, pero todas tienen que ver con el hecho de ser bien recibidos, con el trato y claro sentir que ese espacio y momento no siento miradas acusadoras. Si no por el contrario de respeto.

¿Qué aspira sea el resultado de su primera participación visible con Guimel Colombia?

Que quienes sienten miedo de hablar de sus orientaciones sexuales e identidades de género puedan sentir que hay otras personas que como ellas y ellos existen, que puedan acercarse y encontrar empatía, así como sus familias y quienes significan sus redes de apoyo sientan que no están solos, que como ellos hay quienes hemos vivido experiencias similares y hemos encontrado en otras y otros el apoyo para continuar.

¿Son bienvenidos abiertamente en alguna comunidad colombiana?

No lo he vivido, así que de lo que uno no a sentido no puedo hablar. Pero es de aclarar que sí he sentido el respeto de algunos miembros comunitarios y la solidaridad de amigos y conocidos, pero como individuos.

¿Dónde hay organizaciones en Latinoamérica?

En varios países, y en varias comunidades, así como los rabinos los miembros lentamente han aprendido a reconocer a las personas LGBT dentro de sus comunidades y darles un lugar. Claro todo es un proceso, hay quienes se resisten y no lo ven como una oportunidad para avanzar, pero hay comunidades que son ejemplo y de las que podríamos aprender, pero aun falta más comunidades abiertas a recibir y acoger a otros que no sienten que los espacios comunitarios son propios y para ellos, por ello es necesario sensibilizar y humanizar, es lógico, de lo que no sabemos y no conocemos nos produce rechazo y es sobre lo que se debe ahondar sin miedo, sin prejuicios. El darnos la oportunidad de conocer al otro y la otra, esto nos va a permitir de construir imaginarios y dar un trato digno.

El tema continúa….



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Radanita (en hebreo, Radhani, רדהני) es el nombre dado a los viajeros y mercaderes judíos que dominaron el comercio entre cristianos y musulmanes entre los siglos VII al XI. La red comercial cubría la mayor parte de Europa, África del Norte, Cercano Oriente, Asia Central, parte de la India y de China. Trascendiendo en el tiempo y el espacio, los radanitas sirvieron de puente cultural entre mundos en conflicto donde pudieron moverse con facilidad, pero fueron criticados por muchos.

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