"Anyu" - La Era Comunista, 1948 a 1957 - Parte X


NUESTRA VIDA COTIDIANA Por Anamaria Goldstein

Adelante por el Congreso de los Jóvenes Luchadores por la Paz y el Socialismo, 1950 Junio 17- 18.

Como comenté anteriormente, en la fronteraoccidental las grandespotencias se habían repartidoa Austria. Para llegar a la parte de Austria ocupada por los rusos, el EjércitoRojo tenía que atravesar Hungría. Esto servía de disculpa para tener alrededor de un millón y medio de soldados rusos en territorio húngaro (años después este número fue reducido a medio millón). Así fue como lentamente se fue imponiendo el Comunismo en el país. Además, la Unión Soviética no tenía suficiente comida para sus ciudadanos. Debía mantener, alimentary alojar a toda la tropa y Hungría era un quedadero excelente que cubría esas necesidades. Gozábamos también de convenios especiales: mandábamos alimentos y ellos en reciprocidad nos enviaban al grupo de baile Moiseiev. Sus oficiales tenían todas las prerrogativas de los conquistadores: almacenes especiales donde podían adquirir artículos que los demás sólo podíamos soñar; sus mujeres se pavoneaban en pieles, se maquillaban exageradamente y usaban vestidos de colores chillones; los oficiales parecían árboles de navidad porque de sus pechos colgaban hileras de condecoraciones. Su manera ostentosa de vivir despertaba el desprecio y el odio de toda la población. En 1948 se impusofinalmente el Comunismo con Rakosi y de la mano llegótambién la estabilidad de la moneday algo de orden civil. Pero llegaron tambiénlas banderas y las estrellasrojas, que se veían por todas partes;los retratos de los cuatro grandes: Marx, Engels, Lenin y Stalin, a los que después se agregó el de Rakosi. Llegó el entusiasmo forzado, los desfiles del Primero de Mayo, la dictadura del proletariado, los planes trienalesy quinquenales que siempre se cumplían al 180 ó 230%; nos enseñaban sobre la vida de Stajanov, el héroe ejemplar, símbolo de la nueva clase, orgulloso trabajador industrial que siempre cumplíaal 253% cuando no al 311% la meta mensual. Nos adoctrinaban en la idea de que todo había sido descubierto por los soviéticos, o específicamente por los rusos Michurin y Lisenko en agricultura y Popov en las ciencias; nosotros todo lo volvíamos burla.


Nos enseñaron a dar aplausosrítmicos cada vez que se mencionaba el nombre de cualquiera de estos lídereso del Glorioso Ejército Rojo; debíamos pararnos delirantes de entusiasmo cuando se mencionaba a Stalin. De las odas e himnos para exaltarlo, nada más característico que la Cantata “La Luz se Expande” de Kadosa Pál, donde 93 de las 221 pala- bras de todo el texto no son más que la letra cantada o gritada del nombre de Stalin. (Me acuerdo ahora de un chiste de esa época: ¿cuál fue la obra galardonada del concurso de esculturas en memoria de Pushkin? –Una enorme estatua de Stalin, leyendo un pequeño libro del poeta.) Desde esa época me repugna el aplauso rítmico por más entusiasmada que esté ya sea en un lindoconcierto o en una buena representación teatral.También llegaronlos controles y un mar de certificados obligatorios. Era necesario documentar lo que se hizo en la preguerra. Como ejemplo, el certificado del periodista Jak Sandor. Dice así:


El suscrito Jak Sandor, periodista, domiciliado en Beregszasz, certifíco que Hausman Erzsebet dió varios conciertos entre los años 1930 - 1940 en esta ciudad. A estos conciertos he asistido como periodista y crítico y certifico la extraordinaria calidad artística de ellos. También certifico que por la misma época he escuchado en numerosas ocasiones conciertos de Hausman Erzsebet transmitidos por la Radio de Pozsony (Bratislava) y de Kassa (Kosice)