Piratas Judíos



Por Sara Klahr Elmaliah


Oí por primera vez sobre los piratas judíos a raíz del libro de Edward Kritzler que fue traducido al hebreo. En su libro Edward Kritzler revela un capítulo poco conocido en la historia judía que floreció en la Era de los Descubrimientos. En él, cuenta la historia de un grupo de judíos, en su mayoría conversos, que saquearon barcos en alta mar.


En el cementerio Hunt’s Bay en Jamaica, al igual que en cementerios en otras islas del Caribe, hay tumbas con el símbolo de calaveras y tibias típicos de los piratas, junto con la Magen David y texto escrito en hebreo. Estas tumbas datan de 1672 hasta mediados del siglo XIX. Se dice que estas son pruebas tangentes de que estos piratas judíos existieron.


A finales del siglo XV, muchos judíos salieron de España y Portugal debido al decreto de la expulsión. Los más aventureros se hicieron a la mar. Atacaron y saquearon a la flota española mientras formaban alianzas con otras potencias europeas. Entre sus barcos encontramos nombres como Jerusalén, Reina Ester, Escudo de Abraham, El Profeta Samuel. En estos barcos la comida era Kosher y no atacaban en Shabat.


Al ser expulsados de España, los judíos se dispersaron a diferentes lugares y entre ellos muchos llegaron a Turquía. Bayezid II acogió en 1492 en territorio otomano a los judíos españoles que habían sido expulsados por decreto de los Reyes Católicos. Se dice que Bayezid II dijo que el rey Felipe no era un gobernante sabio, pues desterrando a los judíos de su país lo empobreció y enriqueció a su Imperio.


A pesar de que siempre nos enseñaron que la Reina Isabel vendió todas sus joyas para costear el viaje de Colon con el propósito de descubrir una nueva ruta para la India, fueron en realidad Luis de Santángel, Gabriel Sánchez e Isaac Abrabanel los que ayudan a conseguir los fondos para costear el viaje.


El último día para que los judíos partieran de España o se convirtieran era el 1 de agosto de 1492. Colon debía haber zarpado el 2 de agosto, pero se dice que espero hasta el 3 pues el 2 era Tisha Ve Av, lo que junto con otras pistas han llevado a pensar que Colon de pronto era de ascendencia judía – se dice también que en sus escritos aparecía B”H usado en la religión judía. Lo que sí es seguro es que muchos judaizantes viajaron con Colon en ese viaje y los siguientes, una parte grande de la tripulación eran judíos escapando de las medidas contra judaizantes tomadas en España.


Hay quienes sugieren que como en Kaifeng, China, había una comunidad judía desde 1163 Colon quería llegar allí para establecer contacto con la comunidad y ofrecerles a los judíos que venían escapando la Inquisición en España un nuevo y seguro hogar.


Los piratas judíos del Caribe nacieron con el motivo de venganza contra España. Estos piratas judíos atacaron con más frecuencia a los barcos españoles y portugueses, como venganza por las confiscaciones de propiedades y la tortura de sus hermanos perpetrada por el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición – para quitarles de vuelta todo lo que ellos les quitaron.


Antes de empezar a hablar de los diferentes piratas hay que diferenciar entre:


* Piratas – trabajaban independientemente y no cumplían ordenes de ningún gobierno

* Corsarios – que trabajaban por órdenes de los reyes que les daban ordenes de atacar barcos enemigos y compartían con ellos lo que conseguían.

* Filibusteros – en general atacaban a poblaciones en la costa, y no los barcos

* Bucaneros – cazadores de cerdos salvajes en las islas de Hispanola y que al ser expulsados de allí, pasaron a la isla de Tortuga – su propósito era robar animales y traficar contrabando


Se dice que en la historia judía hubo piratas, pero fueron casos aislados. La época de apogeo de los piratas judíos fue en el siglo XVI-XVII. He aquí los más conocidos:


1) Sinan Reis (1492-1546), llamado El Gran Judío, hijo de refugiados cuya familia emigró de España al Imperio Otomano. Nació en Esmirna. Navegó como corsario en el Mediterráneo – fue el segundo al mando del famoso pirata Barbarroja.


En la batalla de Prevezza en 1538 derrotó a una flota española de la Liga Santa de la Monarquía Española, los Estados Pontificios, la Republica de Venecia, la Orden de Malta, la Republica de Genova y el Ducado de Saboya. A raíz de esto, Sinan se convirtió en el Comandante Naval Supremo de la flota otomana hasta cuando perdió la batalla en Lepanto en 1571 (batalla donde Miguel Cervantes de Saavedra perdió el brazo)


2) Simón Fernandes (1538-1590) – fugitivo de la Inquisición. Vino de las islas portuguesas Azores. En 1571 trabajó con el pirata gales John Calais con el cual atacaba más que todo barcos franceses y españoles. Se sabe que trabajaba desde los puertos británicos. Fue encarcelado, pero tenía un poderoso círculo de amistades que lo sacaron de la cárcel. Fue cercano a Sir Walter Raleigh y se convirtió en su capitán piloto. Ellos atacaban más que todo en las Indias Occidentales, las Islas Molucas y la Costa Noreste de América


3) David Abrabanel – miembro de la famosa dinastía rabínica española que incluía a Don Isaac Abrabanel quien huyo de España en 1492 después de intentar, sin éxito, convencer a Fernando e Isabel para rescindir el decreto de expulsión de los judíos de España.


David Abrabanel se unió a los corsarios británicos después de que su familia fue asesinada por los españoles. Uso el nombre de Captain Davis y comandó su propio barco llamado Jerusalén en el que la comida era kosher, que no atacaba en Shabbat y la bitácora era en hebreo.


4) Subatel Deul –era hijo de un médico judío del siglo XV. Su padre fue uno de los primeros exploradores de América y a quien se le atribuye la introducción de la papa a los europeos.

Subatel a su vez se convirtió en uno de los piratas más temidos del mundo. Después de haber confrontado a Henry Drake, otro famoso pirata, hijo del explorador británico Sir Francis Drake, le pidió formar una alianza llamada la Hermandad de la Bandera Negra. Ellos lideraron una banda de piratas en ataques contra barcos españoles que zarpaban del Nuevo Mundo. Trabajaron con éxito en la costa chilena hasta 1640 cuando fueron derrotados por naves españolas.


Subatel se escapó de los españoles y llegó a una población de indígenas. Allí se casó con la hija del jefe nativo y se volvió jefe de su clan. Se dice que enterraron 6,000 libras de oro español y una cantidad mayor de plata cerca de Guayacán, Chile, donde trabajaron mayormente. Hasta hoy en día no se han encontrado estos tesoros, pero si se encontraron documentos escritos, parte en hebreo, y que se le atribuyen a Subatel.

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5) Yaacov Koriel – nació como judío en una familia que se convirtió al cristianismo cuando era aún niño debido a la presión de la Inquisición. De joven fue capitán en la flota naval española, pero al haber sido descubiertas sus raíces judías fue encarcelado. Fue liberado por sus compañeros marineros, conversos a su vez. Por muchos años después él solo buscó la venganza contra los españoles. Tenía 3 barcos piratas bajo su mando. No se sabe mucho de su historia hasta que aparece en Sefad (Israel) a donde fue alumno de Rav Isaac Luria en sus estudios de Kabala.


6) Moises Cohen Henriques – pirata holandés de origen judío sefaradí portugués que opero en el Caribe. Herniques le ayudo al almirante Piet Pieterszoon Hein de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales a capturar la flota del tesoro española en la batalla de la Bahía de Matanzas en Cuba durante la Guerra de los Ochenta Años en 1628.El botín que consiguieron en esa flota contenía oro, plata, índigo y cochinilla. La captura se hizo sin derramamiento de sangre y sin tomar prisioneros, le dieron a las tripulaciones abundantes suministros para la marcha de vuelta a La Habana.


Cuando Brasil fue conquistada por los holandeses, Henriques paso a liderar un contingente judío y estableció su propia isla pirata frente a la costa brasileña, la isla Fernando Noronha. En ella fundó Yeshivot y se vivió una vida en comunidad judía.


Después de la reconquista del norte de Brasil por parte de los portugueses en 1654, Henriques huyó de América del Sur con los holandeses quienes se dirigieron hacia Nueva Amsterdam, hoy New York.

Moises Cohen Henriques conoció a Henry Morgan, el principal pirata de la época. y terminó como su asesor.


7) Jean Lafitte (1780-1823) era otro judío sefaradí nacido en Francia, descendiente de abuelos que habían sido torturados por la Inquisición en España lo que lo llevó a recurrir a la piratería para atacar las propiedades españolas en el Nuevo Mundo donde la Inquisición dominaba.


Junto con su hermano Pierre, compraron una herrería en Nueva Orleans que usaron como fachada para interceptar los barcos españoles y hacerse al botín. Estas operaciones se llevaron a cabo desde una isla aislada en la Bahía de Barataria frente a la costa de Nuevo Orleans.


Los hermanos Latiffe ayudaron a los ingleses en su lucha contra los españoles. Jean Latiffe advirtió a las tropas estadounidenses de los planes de invasión británica en la guerra de 1812 y así ayudaron a la victoria de los Estados Unidos en Luisiana. El le ofreció al general Andrew Jackson (que más tarde fue presidente) la ayuda de su banda pirata para la defensa de Nuevo Orleans a cambio de perdón por sus actividades piratas. Años más tarde Lafitte volvió a la piratería hasta su muerte en 1825 siendo uno de los piratas más temidos de la costa oriental de España en el Nuevo Mundo.


8) Samuel Palache (1550-1616) nacido en Fez en una familia sefaradí que había huido de España mucho antes de la expulsión. Era descendiente de rabinos distinguidos y el mismo se convirtió en rabino. Se dedicó también al comercio y a menudo llevo sus barcos mercantes a los Países Bajos en donde tenían familiares.

El sultán de Marruecos lo envió a España entre 1605 y 1608 como embajador, y como tal, pudo vivir abiertamente como judío en Madrid en la época de la Inquisición.


Cuando los holandeses hicieron una alianza con Marruecos contra los españoles, el sultán nombró a Samuel Palache como su enviado oficial y éste logró un acuerdo de libre comercio entre los dos países. El príncipe holandés Maurice de Nassau mientras tanto convirtió a Palache en un corsario y su flota mercante entonces se convirtió en una flota pirata que se dedicó a capturar barcos españoles y portugueses. A petición de los españoles fue arrestado en Inglaterra, cuando su barco se desvió hacia la costa británica debido a una tormenta. El príncipe de Holanda consiguió que lo liberaran y Palache volvió a Holanda donde vivió el resto de su vida. Fue cofundador de la comunidad judía de Amsterdam. Fue acusado de ser doble agente que pasaba informaciones entre Marruecos y Holanda y España, por lo tanto, el Sultán le quitó sus favores.


Entre los piratas en general existió lo que se llamó La Cofradía de los Hermanos de la Costa.

Desde 1620 hasta 1700 La Cofradía fue una hermandad de los piratas del Océano Atlántico, el Mar Caribe y el Golfo de Méjico, con base en la Isla de la Tortuga.


Sus principios son de igualdad social que rigieron entre ellos dos siglos antes del socialismo.

Entre los Hermanos de la Costa se pactaba un matelotage (trato) con otro compañero para que en caso de que uno resultara muerto, el otro lo heredara.


En su reglamento decían que no habría prejuicios de nacionalidad ni de religión, no habría propiedad individual, se respetaría la libertad individual, no habría obligaciones ni castigos y se podría abandonar la hermandad en cualquier momento, no se admitirían mujeres y se daría indemnización a quienes resultaran heridos o lisiados.






Sarah Klahr Elmaliah: Exalumna del Colegio Colombo Hebreo de Bogotá. Graduada en la XI Promoción. Licenciada en Ciencias de la Educación de la Universidad Javeriana de Bogotá. Máster en Consejería Psicológica en el campo de educación de la Universidad Hebrea de Jerusalén. Consejera psicológica en colegios y en servicios comunitarios por varios años. Editora de libros para la enseñanza de inglés como segunda lengua, con énfasis en el campo literario. Recientemente jubilada.



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